domingo, 16 de enero de 2011

Jo III

¡Un beso! ¡Mi reino por un beso!

Al parecer, a nadie le ha interesado mi ofrecimiento...

sábado, 15 de enero de 2011

.....

El amor dura, lo que duran la luz de las velas.
Un soplo.... y se acabó.

miércoles, 12 de enero de 2011

Tiempo

Le eché la culpa al Tiempo.
Nunca era suficiente, siempre iba muy deprisa o muy lento, todo debió empezar antes, no hemos tenido tiempo, nos falto tiempo.
Quise controlarlo, ser su dueña y señora, manipularlo a mi antojo. Hacer que corriese para llevarme a su encuentro, o detenerlo cuando estaba su lado.
Hice preguntas para las que no quería respuestas, ahora lo sé.
Tengo que declarar al Tiempo totalmente inocente. Incluso si hubiera podido ser su ama absoluta, poseerlo, controlarlo, de nada me habría servido.
De nada sirve, si no puedo controlar las voluntades.
Y yo, no soy su voluntad.

Sí, sería absurdo que me soltase, pero va a hacerlo.

lunes, 10 de enero de 2011

Mientras me abrazas.

No me sueltes nunca.
No voy a hacerlo, no quiero, no puedo.

Te quiero.
Y yo a ti, me da miedo decirte cuanto.

No me sueltes nunca.
Te siento mía, nada ni nadie puede arrebatarte de mi lado.

Algunas veces sólo tengo palabras. Palabras que llenan huecos y alivian añoranzas.

Por favor... no me sueltes nunca.

martes, 4 de enero de 2011

Principio de año.

Mi boca se contiene, ávida por devorarte, anhelante, deseosa de entregarte mi interior, de sentirte crecer en ella, de sentirte desfallecer en ella.
Olvida por un momento la cordura, te acogeré en la cálida locura de mi cuerpo.
¿Qué quieres de mi?
Tengo todo lo que quiero.




lunes, 27 de diciembre de 2010

Loca, loca, loca

La Navidad va pasando.
Tuve mi regalo con adelanto. Claro que no podía quedármelo, tal vez podría decir que era algo que había que consumir de inmediato. No admitía dejarlo para otro día, era ahora.. o nunca. Y elegí el ahora.
Terminaré por odiar las circunstancias, esas que siempre pueden más que yo, esas a las que dejo ganar, esas que se llevaron mi regalo. Devolverlo, cuando me estaba siendo entregado, no fue fácil. Mantenerse firme y decir no, fue desgarrador. Me tragué las lágrimas, y alguna copa de mas. Me perdí en la noche, bajo la lluvia. Me perdí en sus ojos, en sus brazos, en sus labios, en su cuerpo. Quise que nadie me encontrase, quise no volver. Tenía mi regalo, era sólo mío, se ofrecía a mi, parecía tan sencillo quedárselo. Y las circunstancias de nuevo, pudieron más que yo.
De mi boca salían palabras como... no debemos, no lo consentiría, no podemos, no quiero eso, no, no... Y mi corazón gritaba ¡No quiero que te vayas! Acabas de decir que me amas ¡ Quédate conmigo! Soy tan buena como... puedo ser igual que... ¡No quiero perderte! ¡No lo consentiré!.
No quisiera ser como soy, no quisiera dejarlo ir, pero sé que lo perderé en el mismo instante en que trate de retenerlo. Ojalá dudase de lo que siento, o dudase de lo que siente él. No encuentro un final para este cuento, porque no podemos llegar al... y comieron perdices.
Terminaré por odiar esas circunstancias, y es algo que tampoco puedo hacer. Se nos va la vida en hacer proyectos en nuestro no futuro, castillos que no se sostienen ni el aire. Se nos va la vida queriéndonos, sin tener derecho a ello,
Terminaré por odiar cualquier cosa que se interponga entre nosotros, así sea el aire, como decía Juana la Loca.
Terminaré loca, como ella, loca de amor, loca de celos, loca de envidia, loca de tratar de ser buena, loca... por tratar de mantenerme cuerda.
¿Saben los locos que lo estàn?
Quizá yo ya lo esté


Ni siquiera os he deseado una Feliz Navidad, pero es que yo... no soy que se diga muy navideña. Pero aun así, que lo paséis bien, y que disfrutéis todo lo que se pueda.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Ayer, hoy,¿mañana?

Hoy he puesto el Belén en el trabajo. Es la primera vez que lo hago yo sola. No es gran cosa, es.. un Belén.
Ayer, él, me abrazaba como si la vida le fuera en ello. Y quizá en ese abrazo nos iba la vida a los dos.
Hoy me han enviado un contrato por correo. Pero aún es pronto para hablar de ello, no quiero gafarlo.
Ayer, supe cuanto me había echado de menos, y aunque sigue sin haber futuro, no vamos a perder el presente.
Hoy, quisiera que fuese de nuevo ayer.
A ver que nos trae el día de mañana.