No vamos a sobrevivir a esto.
Esta vez no.
Me consta que lo está intentando, quizá habría otras maneras pero él usa la suya.
Esta mañana intentó verme. Lo que hace unos días salio bien, hoy, no ha funcionado.
Quise quedar con él aunque fuese un minuto en el parque de la esquina. Para verte un minuto y en la calle, prefiero que lo dejemos para otro día, eso me respondió. Yo no estaba sola y no podía recibirlo en mi casa, bueno, poder podía, pero íbamos a salir esta tarde en Andalucía Directo.
Sé que es verdad que no quiere perderme, podrá tener razones mas o menos egoístas, pero sé que no es lo que quiere. Sabe, cuenta, con lo mucho que lo quiero. Pero...¿Hasta dónde aguanta el amor de esta manera?.
He, hemos, pasado por muy malas rachas, en realidad, quitando un par de meses al principio no hemos tenido ninguna buena. Sé que lo que sentimos es común, que gramo arriba, gramo abajo, nos queremos lo mismo. Sé que él, si él hubiese querido, si se hubiese atrevido, yo... Mis días hubieran consistido en ver una sonrisa en su rostro cada uno de ellos, en que se sintiera feliz, querido, necesitado, único, amado como nunca nadie lo había amado. Hubiera dado cualquier cosa por esa oportunidad, creo que aún lo haría. Y sabéis, él sabe, que soy capaz de todo eso y una parte de su ser lo quiere, lo desea, lo anhela, pero esa parte no es lo bastante fuerte.
Hoy lo ha intentado, volverá a intentarlo y no sé si con buena o mala fortuna, pero...¿Cuántas veces lo hará?
Mañana vuelvo al trabajo, se acabaron los descansos.
Pasado mañana de nuevo momento Lady Halcón, nos quedan muy pocos, cuatro, cinco como mucho, después vendrán las vacaciones, las suyas, las mías. Él se marchará, como cada año. Espero que al menos tengamos oportunidad de vernos y hablar antes de todo eso, necesito que me mire a la cara y me diga lo que quiere.
A ver si para pasado mañana consigo dormir y se me quitan las ojeras...
Lo sé, soy un caso perdido, es que...quiero que aunque sea de uniforme, me vea guapa.
jueves, 13 de junio de 2013
miércoles, 12 de junio de 2013
Sin título a la vista...
He tratado de responder a vuestros comentarios. Entre la falta de costumbre, y yo, que soy torpe para según que cosas por naturaleza...en fin... espero que se me entienda.
Esta mañana no he tenido noticias, el corazón me pedía a gritos que le escribiese, la cabeza que me esperase un poquito al menos.
Alguna vez, y sintiéndome como una adolescente encerrada en el cuerpo de una cuarentona, le he enviado canciones. Sí, canciones, tal y como lo leéis, canciones. Buscaba alguna que expresase lo que quería decirle, lo que sentía, para no usar siempre mis repetitivas palabras.
Si le enviaba una canción...eso no es escribirle ¿Verdad? Quien hace la ley hace la trampa ¿No?
Pero la que quise enviarle no era otra si no la que hay justo debajo de esto.
Volvemos a mi torpeza, fui capaz de ponerla ahí, pero no conseguía escribir nada, ni debajo, ni encima, ni a un lado, nada...imagino que hay una forma sencilla pero, no le dedico a esto todo el tiempo que quizá debiera...
De todas maneras me detuve a tiempo, es..¿Demasiado explícita?
No quiero que vuelva a decirme que no. Además, ya, para qué.
Gracias otra vez a todas, lo que voy a decir puede sonar un tanto...triste pero...
Creo que nunca había tenido amigas; hasta ahora.
Esta mañana no he tenido noticias, el corazón me pedía a gritos que le escribiese, la cabeza que me esperase un poquito al menos.
Alguna vez, y sintiéndome como una adolescente encerrada en el cuerpo de una cuarentona, le he enviado canciones. Sí, canciones, tal y como lo leéis, canciones. Buscaba alguna que expresase lo que quería decirle, lo que sentía, para no usar siempre mis repetitivas palabras.
Si le enviaba una canción...eso no es escribirle ¿Verdad? Quien hace la ley hace la trampa ¿No?
Pero la que quise enviarle no era otra si no la que hay justo debajo de esto.
Volvemos a mi torpeza, fui capaz de ponerla ahí, pero no conseguía escribir nada, ni debajo, ni encima, ni a un lado, nada...imagino que hay una forma sencilla pero, no le dedico a esto todo el tiempo que quizá debiera...
De todas maneras me detuve a tiempo, es..¿Demasiado explícita?
No quiero que vuelva a decirme que no. Además, ya, para qué.
Gracias otra vez a todas, lo que voy a decir puede sonar un tanto...triste pero...
Creo que nunca había tenido amigas; hasta ahora.
martes, 11 de junio de 2013
Quieres que te lo cuente otra vez?
Estoy bien, bastante bien, aunque en estos casos el dolor siempre viene después, cuando se hace patente la realidad.
Cuando los días pasen, y no sea sólo una de sus ausencias.
Cuando lo vea llegar, y ya no se quede enganchado a mis ojos.
Cuando el teléfono jamás vuelva a sonar.
Cuando su nombre no aparezca en negrita en la bandeja de entrada de mi correo.
De todas formas he de decir que lo último, aún no ha sucedido. Sigue escribiendo casi cada día, y yo, sigo contestando a todos sus correos.
Me cuesta descifrar lo que en realidad quiere decir en ellos. Se esconde detrás de sus palabras favoritas...no puedo.Y me permití escribirle, porque de perdidos al río, que hace poco más de una semana se presentó aquí, en mi casa, en mi puerta, a media mañana. No tuvo miedo, no pensó que no podía, sólo pensó en lo que en ese momento quería. Y que aunque le pese, lo que quería, lo que buscaba, lo que necesitaba...era yo. Mira en tu corazón, y dime que hay.
Le aclaré, por si las moscas, que en ningún momento le estaba pidiendo que cambiase nada en su vida. Que siguiese adelante con lo que había elegido. Ha elegido rendirse, ni siquiera se ha llevado la mano a la empuñadura de su espada para luchar un solo minuto por mi.
Sé que a estas alturas puede sonar...a yo qué sé.
A lo mejor sin querer hacerlo, me estoy agarrando a un clavo ardiendo. No ha podido dejar de quererme en una semana. Yo trabajo donde hay medicinas y puedo asegurar que no hay nada para eso.
Ayer, tuvimos uno de esos momentos Lady Halcón.
Se detuvo a hablar conmigo, ni siquiera recuerdo ahora mismo sobre qué. Sólo fueron unos minutos, le dije que pronto me iría, que había pedido un permiso sin sueldo (Si, parece mentira tal y como están las cosas pero lo he hecho, aunque esa es otra historia). ¿Por qué?, preguntó. Me encogí de hombros, llevo mal los cambios, le dije, me crean inseguridades y ahora mismo ya no puedo con más. Estábamos muy cerca, él se resistía a irse y yo también. Yo no sé si lo que veo en sus ojos es real, o soy yo, viendo sólo lo que quiero ver.
Por la noche escribió..
Puede que no lo demuestre, pero me importas mucho cariño. No quiero soltarte (eso es parte de una vieja conversación), ni podría amor mío.
Estoy bien, gracias, muchas gracias a todas, la verdad es que no sé que haría sin vosotras. Estoy bien, pero como habréis podido comprobar después de leer esto...estoy también...hecha un lío...
O eso me parece a mi..
Cuando los días pasen, y no sea sólo una de sus ausencias.
Cuando lo vea llegar, y ya no se quede enganchado a mis ojos.
Cuando el teléfono jamás vuelva a sonar.
Cuando su nombre no aparezca en negrita en la bandeja de entrada de mi correo.
De todas formas he de decir que lo último, aún no ha sucedido. Sigue escribiendo casi cada día, y yo, sigo contestando a todos sus correos.
Me cuesta descifrar lo que en realidad quiere decir en ellos. Se esconde detrás de sus palabras favoritas...no puedo.Y me permití escribirle, porque de perdidos al río, que hace poco más de una semana se presentó aquí, en mi casa, en mi puerta, a media mañana. No tuvo miedo, no pensó que no podía, sólo pensó en lo que en ese momento quería. Y que aunque le pese, lo que quería, lo que buscaba, lo que necesitaba...era yo. Mira en tu corazón, y dime que hay.
Le aclaré, por si las moscas, que en ningún momento le estaba pidiendo que cambiase nada en su vida. Que siguiese adelante con lo que había elegido. Ha elegido rendirse, ni siquiera se ha llevado la mano a la empuñadura de su espada para luchar un solo minuto por mi.
Sé que a estas alturas puede sonar...a yo qué sé.
A lo mejor sin querer hacerlo, me estoy agarrando a un clavo ardiendo. No ha podido dejar de quererme en una semana. Yo trabajo donde hay medicinas y puedo asegurar que no hay nada para eso.
Ayer, tuvimos uno de esos momentos Lady Halcón.
Se detuvo a hablar conmigo, ni siquiera recuerdo ahora mismo sobre qué. Sólo fueron unos minutos, le dije que pronto me iría, que había pedido un permiso sin sueldo (Si, parece mentira tal y como están las cosas pero lo he hecho, aunque esa es otra historia). ¿Por qué?, preguntó. Me encogí de hombros, llevo mal los cambios, le dije, me crean inseguridades y ahora mismo ya no puedo con más. Estábamos muy cerca, él se resistía a irse y yo también. Yo no sé si lo que veo en sus ojos es real, o soy yo, viendo sólo lo que quiero ver.
Por la noche escribió..
Puede que no lo demuestre, pero me importas mucho cariño. No quiero soltarte (eso es parte de una vieja conversación), ni podría amor mío.
Estoy bien, gracias, muchas gracias a todas, la verdad es que no sé que haría sin vosotras. Estoy bien, pero como habréis podido comprobar después de leer esto...estoy también...hecha un lío...
O eso me parece a mi..
sábado, 8 de junio de 2013
Se ha acabado.
Quizá ha llegado el momento de dar por finalizado este bonito cuento. Poner fin a una situación que ya duraba demasiado.
Ha sido sus palabras, no las mías.
Las ha escrito, no me ha mirado a los ojos para pronunciarlas.
Para finalizar como Dios manda un cuento, el príncipe ha de mirar a los ojos a la princesa, decirle que ya no la ama, que no siente nada por ella, que no desea verla nunca más. Sólo entonces la princesa, puede que rota de dolor, desaparecerá para siempre de la vida del príncipe, tras mirarle a los ojos una última vez...
Sólo así, se puede escribir después la palabra...Fin.
Me temo que eso es lo que he escrito yo...
Ha sido sus palabras, no las mías.
Las ha escrito, no me ha mirado a los ojos para pronunciarlas.
Para finalizar como Dios manda un cuento, el príncipe ha de mirar a los ojos a la princesa, decirle que ya no la ama, que no siente nada por ella, que no desea verla nunca más. Sólo entonces la princesa, puede que rota de dolor, desaparecerá para siempre de la vida del príncipe, tras mirarle a los ojos una última vez...
Sólo así, se puede escribir después la palabra...Fin.
Me temo que eso es lo que he escrito yo...
domingo, 2 de junio de 2013
¿¿¿¿¿Érase una vez...?????
Cuando sucede algo que no se espera, en mi pueblo, y supongo que todos los demás también, se usa esta expresión..."Y ahora, ¿Cómo le ponemos al niño?"
Recibí un correo.
"Siento haber estado tan ausente cariño. Quizá podríamos vernos el...."
El día en concreto era algo fuera de lo habitual, pero dada las circunstancias....
No me ha contado que pasó, no quiso entrar en detalles. No me ha hablado de cómo queda nuestra situación, no le ha dado tiempo, y la verdad, tampoco he preguntado. Ha sido conmigo como cualquier otro día, pero con algo más de prisa.
Tenía la excusa perfecta para dejarme, la salida despejada, la puerta mucho más abierta que nunca. Podía seguir con su vida y sacarme de ella, yo no le hubiese puesto obstáculos, y creo que él lo sabe. Le escribí, es cierto, pero sólo para interesarme por su estado de ánimo. No le ofrecí alternativas desesperadas tratando de que no me dejase. No le rogué que me viese. No he suplicado ni enaltecido nuestro amor hasta hacerlo parecer imprescindible. Sólo dije que si quería hablar conmigo de lo sucedido, lo escucharía y trataría de ayudarlo como había hecho siempre. Era su oportunidad de librarse de mi amparándose en lo mal que dice que lo ha pasado.
¿Por qué no lo ha hecho?
¿Final o principio?
¿Hemos pasado a otro nivel?
¿Una partida gratis?
¿Reinicio?
¿Alguien tiene una explicación razonable?
viernes, 31 de mayo de 2013
(....)
Las tres tenéis razón, toda la razón.
Nunca lo había mirado desde el punto de vista de Lady Tea. No se me había ocurrido pensar que toda la culpa no era mía.
Me gritó, y no lo había hecho nunca.
Le pedí que se calmara y que me escuchase, que no había sido para tanto. El miedo es imprevisible, nunca se sabe la manera en que nos hará reaccionar. Sí, creo que lo más adecuado hubiese sido que repitiese la llamada algo más tarde, y en caso de no pedir perdón al menos si para explicarme que había sucedido.
Está asustado, tanto que no se atreve ni a escribirme. Le da miedo enfrentarse a mi y decirme que ya no quiere verme más. ¿Por qué? Pues no lo sé, igualmente puede ser que no quiera perderme del todo, que no quiera hacerme daño, o vete tú a saber...puede que simple cobardía. Aunque lo que realmente lo aterroriza no soy yo.
Lo he visto esta mañana, al amanecer, como tantas veces. Apenas me ha mirado, sus ojos no han buscado los míos, su mano no ha acariciado mi cara para mostrarme el frió que hace fuera, no se ha sentado a mi lado a tomar café, ni una sola sonrisa...He dicho buenos días y me he marchado, sin mirar atrás, pero he oído a los demás decirle que se le derramaba el café.
No voy a perseguirlo, eso puedo asegurarlo, pero no me moveré, no puedo, ahora mismo no, soy una roca ¿recordáis?.
Aún no sé...nada.
No seguiré justificándolo, aquí no hay inocentes.
Si me atreviese le pediría una cosa. Siempre que le preguntaba que era lo que quería, solía contestarme que no era el momento de tomar decisiones, que no lo obligase a ello. Si me atreviese le pediría que se sincerase consigo mismo, que no cambiase nada en su vida, pero que fuese sincero por una vez con sus sentimientos. Así al menos sabría a quién quiere y a quién no.
Una vez le pregunté si la quería.
Supongo que sí, me contestó, por eso estoy con ella.
Y si eso que siente por ella es amor....¿Qué hacía conmigo?
Yo ya vivía sin él, y él, vivía sin mi. Puede que ni siquiera nos necesitásemos. Puede que no hayamos existido. La única prueba de mi existencia en su vida son unos miles de correos, me hará desaparecer con un simple clic de ratón.
Lady, yo suelo reñirle a quien mas aprecio si creo que lo necesita. Puedes hacerlo cada vez que creas que es lo que me está haciendo falta. Gracias.
Nunca lo había mirado desde el punto de vista de Lady Tea. No se me había ocurrido pensar que toda la culpa no era mía.
Me gritó, y no lo había hecho nunca.
Le pedí que se calmara y que me escuchase, que no había sido para tanto. El miedo es imprevisible, nunca se sabe la manera en que nos hará reaccionar. Sí, creo que lo más adecuado hubiese sido que repitiese la llamada algo más tarde, y en caso de no pedir perdón al menos si para explicarme que había sucedido.
Está asustado, tanto que no se atreve ni a escribirme. Le da miedo enfrentarse a mi y decirme que ya no quiere verme más. ¿Por qué? Pues no lo sé, igualmente puede ser que no quiera perderme del todo, que no quiera hacerme daño, o vete tú a saber...puede que simple cobardía. Aunque lo que realmente lo aterroriza no soy yo.
Lo he visto esta mañana, al amanecer, como tantas veces. Apenas me ha mirado, sus ojos no han buscado los míos, su mano no ha acariciado mi cara para mostrarme el frió que hace fuera, no se ha sentado a mi lado a tomar café, ni una sola sonrisa...He dicho buenos días y me he marchado, sin mirar atrás, pero he oído a los demás decirle que se le derramaba el café.
No voy a perseguirlo, eso puedo asegurarlo, pero no me moveré, no puedo, ahora mismo no, soy una roca ¿recordáis?.
Aún no sé...nada.
No seguiré justificándolo, aquí no hay inocentes.
Si me atreviese le pediría una cosa. Siempre que le preguntaba que era lo que quería, solía contestarme que no era el momento de tomar decisiones, que no lo obligase a ello. Si me atreviese le pediría que se sincerase consigo mismo, que no cambiase nada en su vida, pero que fuese sincero por una vez con sus sentimientos. Así al menos sabría a quién quiere y a quién no.
Una vez le pregunté si la quería.
Supongo que sí, me contestó, por eso estoy con ella.
Y si eso que siente por ella es amor....¿Qué hacía conmigo?
Yo ya vivía sin él, y él, vivía sin mi. Puede que ni siquiera nos necesitásemos. Puede que no hayamos existido. La única prueba de mi existencia en su vida son unos miles de correos, me hará desaparecer con un simple clic de ratón.
Lady, yo suelo reñirle a quien mas aprecio si creo que lo necesita. Puedes hacerlo cada vez que creas que es lo que me está haciendo falta. Gracias.
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