Sirena.
Sólo tú, mi querido Oráculo me llama sirena.
Sirena quisiera ser, y devorar a aquel que se atreviese a prestar oídos a mi canto.
Hubo en su día quién decía de mi que no conocía mi propia fuerza, que no sabía cuán poderosa podía llegar a ser. Nunca sentí ese poder, ni siquiera cuando estaba en sus brazos, cuando se rendía a mí, cuando su único deseo era cumplir cada uno de los míos.
Sí, sirena querría ser.
Eran temibles, le expliqué ¿No recuerdas a Ulises? Y le conté por encima la historia, lo que yo sé, lo que recuerdo.
Sí, sirena querría ser.
Querría que la fuerza implacable del deseo de tenerme, te hiciera surcar mil mares en mi busca. Que pasarás mil noches en vela con los oídos atentos, a mi canto de sirena. Que te desesperen los días de viento en calma porque no te dejan acercarte a mí, y los de tempestad, porque quizá con el fragor de las olas no me oigas cantar. Quisiera que temieras hallarme, porque sería tu muerte, pero que ya mueres al estar sin mí.
Sí, mi querido Oráculo, hoy querría ser esa sirena que tú ves, tan hermosa como letal, pero sólo para él.
Hoy siento la rabia llenándome, porque hay cosas para las que no consigo explicación, ni yo, que soy la reina de las excusas. A ratos me pido paciencia para esperar, y en otros momentos, me dan ganas de mandarlo todo a...
Puedo vivir sin ti, no te necesito para nada. Te quiero, pero estoy cansada de mantener este fuego ardiendo yo sola, para que vengas a calentarte cuando sientes el alma fría.¿Qué pasaría si yo no añadiese cada mañana un par de leños a esta hoguera? Sí, puede que me asuste un poco, pero puedo dejar que se apague, sobre todo, porque me parece que a ti... te da igual.
Probablemente dentro de un rato encuentres dos minutos para mí, y yo, deje de querer ser sirena, para volver a ser el corderito que soy de normal. Y me desdiga de todo lo dicho, y me diga que no he tenido paciencia, que no sé esperar. Pero ahora mismo... te juro que no puedo más.
Mi querida Jana, muchas gracias por el premio, muchas de corazón. Sólo tengo un problemilla. No sé como puedo recogerlo ni repartirlo, lo sé, sé que si digo que no sé hacerlo quizá no lo creas, pero es así. Nunca aprendí los entresijos de estos lugares, nunca quise poner fotos, ni imagenes, ni nada, ni siquiera cuando yo era otra y escribía en otro lugar, ni siquiera cuando había muchos que me leían, nunca aprendí, sólo quería escribir. Ahora me reconozco torpe y, como este rincón es un secreto tampoco puedo pedir ayuda. Aquí me escondo y estoy a salvo, y por más que me pese por no poder hacer alguna que otra cosa, no le contaré a nadie donde está mi escondite. De poder darlo, tendría que darte uno a ti Jana, que siempre estas ahí y eso me conforta. A Lady Tea, que en su día también me dejó uno, y se lo merece. A Gaearon, el hombre de los finales sorprendentes, y que además, es a quién llevo leyendo más tiempo. A Dawa que se viste de negro pero desprende luz. Bueno, y a cada uno de los que en algún momento pasan por aquí, si son capaces de soportar mis repetitivas palabras, sólo por eso, se lo han ganado. No sé si llegarán a diez, pero.. como es eso... no están todos los que son pero si son todos los que están(¿Se dice así?).
Gracias Jana por el premio, ni te imaginas la ilusión que me hace el pensar que alguien cree que merezco algo.
Y perdón por no saber hacer lo que me pides.